EL CIELO NOS HABLA EN MEDJUGORJE
"Yo he venido a llamar al mundo a la conversión por última vez" ( 2/05/1982)
"Queridos hijos: orad conmigo para que todos vosotros tengáis una vida nueva. En vuestros corazones, hijos míos, sabéis lo que hay que cambiar: regresad a Dios y a sus mandamientos para que el Espíritu Santo pueda cambiar vuestras vidas y la faz de esta tierra, que necesita de una renovación en el Espíritu" Mensaje del 25 de mayo de 2020.

La virginidad

La Pasión de Cristo. Mel Gibson

    "La llamamos La Virgen. La virginidad es en sí misma silencio y soledad. Si bien la virginidad hace también referencia a los aspectos biológicos y afectivos, sin embargo, el misterio de la virginidad encierra contornos mucho más amplios. 
        
        En primer lugar, la virginidad es, fisológica y psicológicamente, silencio. El corazón de un virgen es esencialmente un corazón solitario. Las emociones humanas de orden afectivo-sexual que de por sí son clamorosas, quedan en completo silencio en un corazón virgen, todo queda en calma, en paz, como una llama apagada. Ni reprimida ni suprimida, sino controlada. 
         
       La virginidad tiene hundidas sus raíces en el misterio de la pobreza. Posiblemente es el aspecto más radical de la pobreza (...) Soledad, silencio, pobreza, virginidad -conceptos tan condicionales y entrecruzados- no son ni tienen en sí mismos valor alguno; son vacíos y carecen de valor. Sólo un contenido les da sentido y valor: Dios. Virginidad significa pleno consentimiento al pleno dominio de Dios, a la plena y exclusiva presencia del Señor. Dios mismo es el misterio final y la explicación total de la virginidad. 
         
      Es evidente que la constitución psicológica del hombre y de la mujer exige mutua complementariedad. Cuando el Dios vivo y verdadero ocupa, viva y completamente, un corazón virgen, no existen necesidades complementarias, porque el corazón está ocupado y "realizado" completamente. Pero cuando Dios, de hecho, no ocupa completamente un corazón consagrado, entonces sí nace inmediatamente la necesidad de complementariedad (...)

           La virginidad sin Dios -sin un Dios vivo y verdadero- es un absurdo humano, desde cualquier punto de vista. La castidad sin Dios es siempre represión y fuente de neurosis. Más claro: si Dios no está vivo en un corazón consagrado, ningún ser normal en este mundo puede ser virgen ni casto, al menos en el sentido radical de estos conceptos. 

            Sólo Dios es capaz de despertar armonías inmortales en el corazón solitario y silencioso de un virgen. Y de esta manera Dios, siempre prodigioso, origina el misterio de la libertad. El corazón de un verdadero virgen es esencialmente libertad. Un corazón consagrado a Dios, en virginidad -y habitado de verdad por su presencia-, nunca va a permitir, no "puede"  permitir que su corazón quede dependiente de nadie.
              
            Ese corazón virgen puede y debe amar profundamente, pero siempre permanece señor de sí mismo. Y eso porque su amor es fundamentalmente un amor oblativo y difusivo. El afecto meramente humano, por esconder diferentes y camufladas dosis de egoísmo, tiende a ser exclusivo y posesivo. Es difícil, casi imposible, amar a todos cuando se ama a una sola persona. El amor oblativo tiende a ser oblativo y universal. Sólo desde la plataforma de Dios se pueden desplegar las grandes energías ofrendadas al Señor, hacia todos los hermanos. Si un virgen no abre sus capacidades afectivas al servicio de todos, estaríamos ante una vivencia frustrada y por consiguiente falsa de virginidad.
               De ahí sucede que la virginidad sea libertad. Un corazón virgen no "puede" permitir que nadie domine o absorba ese corazón, aun cuando ame y sea amado profundamente. Dios es libertad en él. Posiblemente, el signo inequívoco de la virginidad esté en esto: no crea dependencias ni queda dependiente de nadie. El que es libre -virgen- siempre liberta, amando y siendo amado. Es Dios el que realiza este equilibrio. Así fue Jesús.

                Si Dios es el misterio y la explicación de la virginidad, podríamos concluir que, cuanta más virginidad, más plenitud de Dios y más capacidad de amar. María es plena de gracia porque es plenamente virgen. De modo que la virginidad es, además de libertad, plenitud.

                María es una profunda soledad -virginidad- poblada completamente por su Señor Dios. Dios la colma y la calma. El Señor habita en ella plenamente. Dios la puebla completamente. Esa figura humana que aparece en los evangelios, tan plena de madurez y paz, atenta y servicial para con los demás, es el fruto de una virginidad vivida a la perfección" 

Extracto de El silencio de María IGNACIO LARRAÑAGA Editorial San Pablo (2008)



     "La virginidad física es la expresión exterior del hecho de que la persona no pertenece mas que a sí misma y a Dios (...) En la relación del ser humano con Dios, entendida como una relación de amor, la actitud de abandono respecto de Dios puede y debe tener lugar y es comprensible porque el hombre religioso tiene conciencia de que Dios se le da de manera divina y sobrenatural, misterio de la fe revelado por Cristo. 


       Así aparece la posibilidad del amor recíproco: la persona humana, la bien amada de Dios, se da a Él y sólo a Él. Este abandono exclusivo y entero es el fruto de un proceso espiritual que tiene lugar en la interioridad de la persona bajo la influencia de la Gracia. Él constituye la esencia de la virtud de la virginidad. Ésta representa el amor esponsal de Dios. 

       (...)


      Quien escoge hacer a Dios un don de sí total y exclusivo, escoge al mismo tiempo permanecer virgen, puesto que la virginidad física es signo de que la persona es dueña de sí y no pertenece mas que a Dios. La virginidad acentúa aún más este hecho: lo que no era mas que un estado natural se hace objeto de la voluntad, de una decisión y una elección realizadas a conciencia" KAROL WOJTYLA  Amor y responsabilidad 


 Consagración de vírgenes seglares en Valencia

El declive de España. El "invierno" demográfico español


    La crisis económica en la que se ha visto sumergida España desde el año 2008 ha dejado al descubierto una triste realidad: la población española no puede crecer por sí misma y el país está en declive. España va a menos.

  Las consecuencias negativas de la baja tasa de natalidad española (de las más bajas del mundo) arrastrada desde las últimas décadas habían sido compensadas por un aumento considerable de la inmigración, atraída por el crecimiento económico de la segunda mitad de la década de los 90 hasta 2007, alimentado básicamente por el boom immobiliario y la "barra libre" del crédito.

Pero las cosas han cambiado. 4 años consecutivos de crisis han provocado un auténtico éxodo de immigrantes a sus países de origen y, lo que es un fenómeno que reaparece, una salida masiva de españoles que se han convertido en emigrantes hacia otros países con más oportunidades de trabajo. El resultado ha sido el que demuestra la proyección demográfica del último estudio del INE: la población española envejece y se reduce. Los españoles no somos capaces de llevar adelante a nuestra sociedad por nosotros mismos. Hay diversos factores que durante décadas han conducido a ésto.

  Por una parte, la cultura del hijo único derivada de una brusca irrupción de la mujer española en el mercado laboral a partir de la democracia (1977) (ver tabla de abajo de la evolución de la fecundidad), un fenómeno que no ha ido acompañado de suficientes medidas legales y empresariales de conciliación familiar y laboral, que ha llevado a las parejas a limitar el número de hijos, a diferencia de otros paises avanzados (ver tabla de abajo relativa a actividad femenina y fecundidad, que muestra a España con la tasa de fecundidad más baja de la OCDE a pesar de que no está entre las tasas de mayor ocupación femenina)

  Otro factor decisivo han sido las políticas antinatalistas de los sucesivos gobiernos, a partir de 1985, con la despenalización y posterior extensión progresiva del derecho al aborto, ampliándolo hasta las chicas de 16 años, ver tabla abajo) y otros cambios legislativos hacia la cultura de la muerte (píldora abortiva del día después. Finalmente se ha apuntillado al tejido social con la destrucción de la familia (el divorcio exprés). Todos estos factores debilitan y desgarran una sociedad que no puede mantenerse por sí misma. Esa es la triste realidad demográfica: España va a menos. 



Informe población 2011 2021
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Tasa española de fecundidad (Siglo XX):
 

Ania Goledzinowska: de modelo a monja pasando por Medjugorje

  Ania Goledzinowska: de las fiestas de Berlusconi al monasterio en Medjugorje

"Yo nunca he sido tan feliz como lo soy en Medjugorje, y pretendo seguir aqui porque me siento amada por Dios", explica la ex top model.

La top model polaca Ania Goledzinowska, novia de Paolo Enrico Beretta (sobrino de Silvio Berlusconi) dejó Italia hace tres meses para retirarse en el convento de la localidad mariana de Bosnia-Herzegovina y para dedicar su vida a la oración. Fue ella una de las caras de Chanel, la que en la fiesta de cumpleaños de 2008 de Berlusconi salió de un “regalo gigante” en bikini para cantar “Happy birthday” al presidente italiano.

Pero Ania Goledzinowska sufrió una conversión radical («tenía una especie de alergia por los sacerdotes y por la Iglesia»), durante un viaje a Medjugorie. La ex top model, en una entrevista con el “Catholic Herald” inglés, cuenta que nunca había sido verdaderamente feliz y que sufrió un periodo de depresión. «Tenía una vida privilegiada que ya no me gustaba, quería cosas simples, normales, hasta que una mañana llamé a un amigo y le pedí que me ayudara a regresar definitivamente a Medjugorje, de lo contrario me habría arrojado por la ventana: me fui de Italia con dos maletas y sin decirle nada a nadie». Era el 25 de junio, a pocas horas del vuelo previsto hacia Serdeña, en donde Ania tenía una cita en un programa televisivo; era el 30 aniversario de la aparición de la Virgen de Medjugorje.
 
«Ahora vivo en una comunidad mariana con sacerdotes y monjas, me despierto a las cinco, rezo el Rosario mientras subo el monte Podbrdo y luego vuelvo para asistir a misa –explica. Ofrezco mi ayuda a las hermanas para limpiar las habitaciones y los baños, planchando y cocinando. También tenemos un huerto y gallinas. Descanso por la tarde y a las siete continuamos con las oraciones. Muchos de mis viejos amigos no entienden esta decisión, pero yo nunca he sido tan feliz como en estos tres meses y pretendo permanecer aquí, porque me siento amada por Dios y satisfecha por lo que hago». Ninguna nostalgia por las “fiestas exclusivas” ni por la ropa elegante: «Uso los “hábitos de la Providencia” que dejan aquí los peregrinos».
   
Su novio, «al principio quedó afectado por la decisión, durante dos semanas no supo en dónde estaba, nos vimos después de un mes, cuando decidí que me mudaría definitivamente a Medjugorje, y dijo que había entendido: durante tres años fue el único hombre que me respetó siempre». Sobre el “Happy birthday” para Berlusconi se limita a decir que «después de Medjugorje, hay muchas cosas que no volvería a hacer. Jesús salva a los pecadores como yo».

   La ex modelo ahora trabaja en la asociación “Corazones puros” para aquellos que viven en castidad hasta el matrimonio. La señal para reconocerse: «anillos numerados». Y observa, sobre tantas conversiones de los “Vip” en Medjugorje, que «Algunos lo hacen para obtener publicidad», pero «también están los que necesitan verdaderamente respuestas». Está convencida de que «el mundo de hoy esté buscando la verdad, porque vivimos en una falsa realidad». Una batalla contra «gente falsa, molestias, abusos, drogas y muchas otras cosas». Considera que tuvo «que vivir cosas malas en el pasado para poder dar hoy el testimonio de que se puede cambiar y que la vida real es algo diferente». Se define como «la primera de las pecadoras» y ahora «no quiere perder el don de gozar la gracia de Dios». INFORMACION DE GIACOMO GALEAZZI, de VATICAN INSIDER   26/09/2011

Steve Jobs: el viaje interior



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Mirate al espejo interior o un día no te reconocerás en el del baño

La visión "microscópica" de Dios


   

  El ser humano a veces se siente así. Un punto diminuto en medio de la inmensidad. Casi inapreciable. Una cosa imperceptible, que pasa inadvertida para todos. Un ser solo. Ese sentimiento respecto a los demás tambén es similar respecto a Dios. Se siente muy pequeño ante Él. Tan pequeño, tan pequeño, que piensa que Dios ya no se fija ni se fijará más en él: Dios le ha olvidado. Pero hay un problema añadido: es que esta persona se siente sola entre una multitud. Éso hace que pase más desapercibida todavía. El hombre acaba viéndose como un grano de pimienta en medio de muchos otros dentro de un mismo saco, atrapado en él. Ahí ya es imposible reconocerlo. De ahí ya no se puede salir. Es uno más. Y nada más ¿Qué sentido tiene su vida?
 
 
     El problema principal de esta persona no es que sea pequeña. Tampoco es que viva en medio de muchos como ella, en una sociedad en la que pase desapercibida.  Su problema es que ha perdido el sentido trascendente/vertical de su vida. Cuando ha perdido el vínculo con Dios, la visión de su vida ha aterrizado bruscamente, se ha achatado, se ha hecho horizontal: se ha hecho "mundana", es decir, al nivel del mundo. A partir de entonces todo se reduce a un sólo plano: el exclusivamente humano. El hombre ha dejado de mirar al cielo. Ya no mira hacia arriba, como buscando su origen, en un intento de clamar al autor de su vida. La existencia de esta persona se ha diluído en medio de otras existencias a su alrededor, a las que acaba viendo como enemigas. Son como manchas de aceite que amenazan con tocarle, absorberle, diluirle, disgregarle, hacerle desaparecer. La persona vive irremediablemente condenada a vivir a la defensiva de los otros que le amenazan con quitarle el poco espacio vital que tiene. 

    Entonces este hombre lucha como puede para salir, para sobresalir, diferenciarse, hacerse ver, escapar de la homogeneidad. Ser diferente a toda costa. Y a cualquier precio. Pero lo que no sabe es que ya lo es. Que es diferente a todos. Que es único e irrepetible. Que es alguien extraordinario en medio de todo lo ordinario. Que su vida es maravillosa porque és única, es irrepetible. Nadie la puede vivir en su lugar. Y todo, porque Alguien se la dió para que la viviera en plenitud. El hombre que ha cortado el vínculo con Dios no sabía que Él sí se fija en su vida. No sabía que a Él sí le importa su vida. Y, lo más importante, que Dios no ve a este grano de pimienta como a algo insignificante, cuya existencia no distingue de las demás que la rodean. Lo que no sabe es que Dios lo ve así:


  Ésta es la visión microscópica de un grano de pimienta. Es la misma visión que tiene Dios sobre el hombre. Una visión que sólo puede tener Él: la que reconoce todos y cada uno de los detalles de su creación. Lo conoce porque Él lo ha hecho. Y le importa su vida porque Él la ha creado. Si no le importara, no la había creado. La persona que se desencantó con Dios no sabe que Él le mira cada día así, desde que se levanta de la cama hasta que vuelve a ella. Él mira cada detalle de su vida y conoce cada sentimiento y sufrimiento de su interior. El hombre no le es ajeno. A Dios le importa la vida del hombre. El problema es cuando éste no se lo cree. Sólo cuando el ser humano descubre que fue creado por Amor para vivir una vida en la que aprenda a amar y a dejarse amar, entonces, y sólo entonces, será capaz de descubrir que Dios se fija en él todos los días y Él es el único que puede amarle cada día como él necesita. El hombre que descubre que es un ser único en el vidrio de la muestra de un microscopio que Dios mira con detenimiento y sobre el que proyecta su luz es un ser feliz, que se siente amado como un hijo único y que vive su existencia en plenitud. Aunque viva rodeado en medio de una multitud. 

    "En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza estan todos contados" Mt 10, 30
 

Dios no condena porque es el Padre


          Imaginemos un bebé de unos 10 meses de edad gateando por el suelo de su casa. Es lo normal a esa edad. El pequeño está fascinado con todo lo que le rodea. Todo es nuevo. Todo es sorprendente. Pero, para él, lo más importante es que muchas cosas están a su alcance y las puede tocar y conocer por sí mismo, aunque algunas veces caiga rodando por el suelo porque no sabe coordinar y calcular sus movimientos. Este bebé no es muy diferente a una persona adulta si lo vemos como una metáfora. El adulto, cuando se hace mayor, avanza como puede en medio de la vida. Busca y quiere conocer. A veces se cae en el intento. Y vuelve de nuevo a gatear en busca de nuevos horizontes y posibilidades. 

    Volvamos al bebé. Este pequeño explorador se encuentra a veces con sorpresas. Un objeto nuevo que llama su atención por ser desconocido para él y que, por la ley de la curiosidad, se siente atraído hacia él para tocarlo con sus propias manos. 

       
  
     En situaciones como ésta, el bebé experimenta una gran frustración. Cuando acerca sus deditos al enchufe, con la idea de introducirlos en los agujeros, oye un grito de alarma de su padre/madre y a continuación siente su brazo agarrándolo con fuerza y alejándolo de allí. A continuación, escucha unas palabras nada agradables de su progenitor advirtiéndole que no se acerque a éso, que no lo toque, porque hace daño. A partir de ése momento el bebé sentirá una inquietud por conocer personalmente y tocar con sus propias manos aquello que había visto, pero ahora ya sabe también que aquello es peligroso. 

        Dios, nuestro Padre, es así con nosotros. Cuando nos advierte del pecado, no se ha inventado un catálogo de cosas prohibidas para restringirnos nuestra libertad. Dios no hace mas que recordarnos las cosas que objetivamente nos hacen mal. El enchufe no es un capricho del padre/madre que se tiene reservado para él y del que priva a su bebé, restándole su libertad. Es que él sabe que si su bebé introduce los dedos en él se electrocuta y se muere. Y no está dispuesto a que éso pase. Y hará lo imposible por evitar que su hijo se acerque al enchufe. Porque quiere a su hijo. El enchufe no electrocuta porque se le haya ocurrido al padre/madre, sino porque lleva corriente eléctrica y el cuerpo humano es un conductor de la electricidad porque está formado mayoritariamente por agua. Y el padre lo sabe. Dios también.

           Dios no se ha inventado un catálogo de pecados que resten parcelas de libertad a sus hijos porque se siente celoso de ellos. El mal existe antes de que Dios se lo haya advertido al hombre. Dios no se lo ha inventado. Él sólo hace que recordárselo a sus hijos para evitar que mueran lentamente por su acción. Y la Iglesia, la Madre, nos ayuda en esta misión. Enemistarse con un hermano es un mal en sí mismo porque nos hace aborrecer a nuestra propia carne, no porque se lo haya inventado Dios. Agredir a una persona es un mal porque causa un daño moral y físico al prójimo, que es nuestro hermano, y a nosotros mismos, no porque se lo haya inventado Dios. Robarle también es un mal porque le provocamos un daño, y también a nosotros. Adulterar con una mujer/hombre es un mal en sí mismo porque rompe la unidad de la carne consagrada en el matrimonio y causa un daño moral muy difícil de reparar en el cónyuge, en el/la amante y en nosotros mismos. Etc, etc, etc

    Si el bebé finalmente desobedece a su padre/madre y consigue meter los dedos en el enchufe, probablemente morirá electrocutado. Le habrá matado la electricidad, no su padre/madre que le advirtieron de las consecuencias de tocarlo. Cuando Dios nos advierte del peligro del pecado es que sabe que moriremos en él. A diferencia del bebé, lo haremos lentamente, poco a poco, sin darnos cuenta, desobedeciendo cada vez más a nuestro padre/madre y exponiéndonos cada vez a más peligros que desconocemos. Por tanto, el padre que aparta a su bebé del enchufe no es un juez que condena a su hijo a no tocarlo. Es un padre que lucha por la vida de su hijo. Dios no condena a nadie porque Él es Amor. Y no puede condenar a sus hijos porque son sus hijos. El hombre se condena al pecado y a la muerte por sí mismo. El pecado engendra en sí mismo la muerte, como una semilla que irremediablemente va germinando dentro de nosotros. El pecado es el que nos condena, no Dios. El enchufe es el que electrocuta al bebé, no su padre. 

Notas relacionadas en el blog:
Carta de amor del Padre

El "divorcio exprés" ya ha destruído más de 600.000 familias españolas


   "Si se teclea «divorcio exprés» en cualquier buscador de internet, aparecen innumerables
anuncios de este tipo:

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    Divorcio exprés se ha convertido en una rentable denominación comercial. La ley de modificación del divorcio, promulgada en 2005, eliminó el plazo de reflexión, es decir, el tiempo de separación que transcurre antes del divorcio efectivo. Consagró asimismo la unilateralidad en las rupturas: basta la voluntad de uno de los cónyuges para proceder a la ruptura del vínculo, esté o no de acuerdo la otra parte, lo que acerca peligrosamente la norma al primitivo concepto del repudio. El divorcio exprés permite además que no sea necesaria la concurrencia de causa alguna para romper el matrimonio. Con este instrumento jurídico, el divorcio ha pasado a ser el procedimiento ordinario en caso de crisis matrimonial. De hecho, en estos momentos, en España es más fácil divorciarse (romper el contrato matrimonial) que romper, por ejemplo, un contrato de trabajo o de arrendamiento de un inmueble.

   En España hay más de 1.700.000 divorciados, lo que representa el 4,5 por ciento de la sociedad. Desde que entró en vigor el divorcio exprés, el número de rupturas se ha incrementado en un 140 por ciento. Antes de su promulgación, al divorcio se acogían el 40 por ciento de las parejas que rompían su matrimonio. Hoy son el 93 por ciento. Cada 4 minutos se produce un divorcio en nuestro país. 15 matrimonios se rompen cada hora. Cada día se quiebran 359 familias. Entre 2005 y 2008 se han producido 487.000 divorcios.

    Cerca de 100.000 menores asisten a la ruptura de su familia cada año. Junto con la desnaturalización y la destrucción jurídica del matrimonio y la invención del derecho de adopción de las parejas homosexuales, la modificación de la ley del divorcio ha supuesto un eficaz instrumento para destruir el carácter de la familia" Proyecto Zapatero. Crónica de un asalto a la sociedad IGNACIO ARSUAGA y MIGUEL VIDAL SANTOS



Fuente: Instituto Nacional de Estadística
Fuente: La Razón
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El mensaje de la Virgen del 30 aniversario de las apariciones de Medjugorje


    Colina del Pdbro, Medjugorje. 24 de Junio de 2010. 23:00 horas

    "Alabado sea Jesucristo, mis queridos hijos. 

      Queridos hijos. También hoy me regocijo de estar con vosotros. También hoy, en alegría, os hago una llamada: aceptad mis mensajes y vivid mis mensajes. Haced que mis mensajes se hagan vida. Construidlos en vuestra vida. Hacedlos alimento en el transcurso de vuestra vida. Sabed, queridos hijos, que Yo estoy con vosotros cuando las dificultades son mayores, os animo y os consuelo e intercedo ante mi Hijo por todos vosotros. Por tanto, queridos hijos, perseverad en la oración y no tengais miedo. Seguidme sin miedo. Gracias, queridos hijos, también hoy, por haberme aceptado de nuevo y haber aceptado mis mensajes, por vivir mis mensajes. Id en paz, mis queridos hijos, mis hijitos"

La curiosidad nos aleja de la Gracia

   "No te informes de nada por la simple satisfacción de saber. Destierra toda búsqueda de ciencia que no tenga a Dios por fin. Nada más opuesto a la virginidad del alma que la curiosidad. 

(...)

  Reprime sobre todo tres curiosidades: la de las noticias; la de la conducta de los demás; y, finalmente, la curiosidad intelectual, quizás la más perniciosa, porque se disfraza de pretextos especiosos y nos endurece en el orgullo. 

   Si no te comunican noticia de nada ni de nadie, no la pidas, ¡gran suerte es esa! (...) Rehúsa tú prestar atención a lo pasajero. Fija los ojos sobre lo eterno o sobre lo que es un auténtico reflejo de su belleza: la naturaleza y las almas en las que se transparenta.

(...)

   No te ocupes de nada ni de nadie que no esté a tu cargo. Sé feliz al ignorar lo que pasa en los trabajos; cómo se administran; cuáles son las relaciones de cada uno. 

   (...)

  ¿No te dicen nada? ¿No te comunican nada? ¡Bendice al Señor! Él te evita el embarazo interior y una montaña de problemas. Ama con gratitud a los que llevan los cuidados por ti. Ayúdalos con tu sonriente docilidad. Tú, acepta tu estado de indiferencia. Dios te ha establecido para ser Él tu único cuidado. Su voluntad es: ser el único pan de tu alma.

 (...)

  ¿Quieres guardar limpio el espejo de tu alma? No permitas que el pensamiento del que está cerca venga a empañarlo. Si no estás encargado de los otros, no te informes de su comportamiento; no hagas reflexiones interiores al respecto, sobre todo en lo concerniente a sus defectos o faltas. Ora solamente para que Dios sea amado y servido por todos" Extracto de LAS PUERTAS DEL SILENCIO. Por un monje cartujo.


     Hace tiempo llegó a mis manos este interesante texto de espiritualidad escrito por un monte cartujo y que recopila una serie de reflexiones sobre lo que ha de ser la vida en la clausura de la Cartuja. Me llamó mucha la atención este apartado, el dedicado a la curiosidad. El autor del texto la sitúa como uno de los tres generadores de "ruido interior", que impide la paz del alma, junto con los recuerdos y las inquietudes. 

        El texto, en su integridad, tiene completamente todo su sentido en la vida de una comunidad religiosa, pero yo he entresacado aquellos párrafos que pueden servir a cualquier persona, sea religioso de clausura o no. Porque, desde un punto de vista de crecimiento espiritual, este apartado es muy interesante, ya que el cristiano de hoy en día vive inmerso en medio de mucho "ruido" Y, sin duda, la multiplicación de mensajes que nos llegan por todos los lados no hacen más que aumentarlo. Y, en este contexto, la curiosidad es uno de estos "ruidos". Las nuevas tecnologias lo favorecen. El desarrollo de múltiples canales de televisión en los que muchos de los programas "tele-basura" fomentan el morbo relacionado con la vida privada de los famosos dispara nuestra curiosidad. Pero sin duda, uno de los factores que se ha impuesto como líder de la curiosidad es Internet.

La tecnologia nos permite acceder a cualquier rincón del mundo. Y a cualquier persona, por lejos que esté. Todos lo hemos podido comprobar: con Internet el mundo se ha hecho mucho más pequeño. Y nos ha acercado considerablemente. Sin duda, se ha convertido en la herramienta tecnológica que ha cambiado el curso de finales del siglo XX, con todos sus aspectos positivos: el acceso a otras personas lejanas y el acceso al conocimiento a través de sistemas como el correo electrónico, Skype o motores de búsqueda como Google. Pero también el acceso a contenidos o personas que pueden entrar directamente en nuestra vida con un solo click del ratón. "El mundo en nuestras manos" Es la gran tentación, la misma que la manzana del paraíso. El hombre no se ha sentido nunca tan poderoso como ahora por el hecho de tener el acceso a mucha información. Y esa sed de información/curiosidad es insaciable. En este contexto surgen las redes sociales, que favorecen todavía más la interrelacion humana y "socializan" la red, con todos sus aspectos positivos. Pero también se pueden convertir en un terreno abonado a la curiosidad, a querer indagar la vida personal de otros. 

Me estoy refiriendo al "muro" de algunas redes sociales en los que la curiosidad se dispara al ser un instrumento que nos permite acceder a las conversaciones de otros. A través de ellas podemos hacernos una idea de dichas personas bastante deformada, pues los diálogos se producen en un contexto personal, de dos o más personas que muchas veces viven y conocen circunstancias similares. Es como si, de repente, comenzáramos a escuchar con nuestros oídos las conversaciones de una pareja que vive a la otra parte de la ciudad. Si así pasara, ciertamente nos sorprenderia y, finalmente, nos llegaria a ser molesto. 

  ¿A qué cuento viene todo ésto? ¿A cuestionar Internet y las redes sociales como herramienta tecnológica? No. ¿A cuestionar a quienes las usan? Mucho menos. Simplemente me apetecía hacer una reflexión sobre la curiosidad malsana que aparta de la paz interior. Toda inquietud espiritual y intelectual me parece loable y creo que entre los cristianos nos debemos animar en ese camino. Otra cosa es la curiosidad morbosa, que es un pozo sin fondo. Y, lo más importante, como dice el título del post, puede alejarnos de la Gracia. Y ¿por qué? Pues creo que distorsiona considerablemente el plan de Dios en nuestra vida. La tecnología distorsiona la dimensión de las cosas y las relaciones con las personas. Las saca de su plano natural y las deforma. Digamos que nos las muestra incompletas. Las distorsiona desde el principio. Así, la persona accede a las realidades por un atajo y sólo vislumbra de ellas la superficie. 

   El hombre, en su libertad, traza caminos todos los días. Pero Dios también nos propone los suyos, para conducirnos a una vida en plenitud. Casi todos ellos, casi siempre, pasan muy cerca de nosotros, en pequeños acontecimientos cotidianos que suceden a nuestro alrededor.  

Pero la curiosidad nos hace mirar a otro lado. Probablemente, seducidos por el poder que nos da la tecnologia, miramos mucho más lejos de lo que podriamos llegar si no dispusiéramos de Internet. Y hurgamos en todos aquellos rincones a los que llegamos con nuestro ordenador, intentando saciar nuestra curiosidad, que no tiene fondo. Y, como dice nuestro querido cartujo de arriba, a más curiosidad, más ruido. Y a más ruido, menos paz interior y más turbación del alma. 

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El Rosario salva a la familia


    "Además de oración por la paz, el Rosario es también, desde siempre, una oración de la familia y por la familia. Antes esta oración era apreciada particularmente por las familias cristianas, y ciertamente favorecía su comunión. Conviene no descuidar esta preciosa herencia. Se ha de volver a rezar en familia y a rogar por las familias, utilizando todavía esta forma de plegaria.
 
   Si en la Carta apostólica Novo millennio ineunte he alentado la celebración de la Liturgia de las Horas por parte de los laicos en la vida ordinaria de las comunidades parroquiales y de los diversos grupos cristianos,[39] deseo hacerlo igualmente con el Rosario. Se trata de dos caminos no alternativos, sino complementarios, de la contemplación cristiana. Pido, por tanto, a cuantos se dedican a la pastoral de las familias que recomienden con convicción el rezo del Rosario. 

   La familia que reza unida, permanece unida. El Santo Rosario, por antigua tradición, es una oración que se presta particularmente para reunir a la familia. Contemplando a Jesús, cada uno de sus miembros recupera también la capacidad de volverse a mirar a los ojos, para comunicar, solidarizarse, perdonarse recíprocamente y comenzar de nuevo con un pacto de amor renovado por el Espíritu de Dios.

   Muchos problemas de las familias contemporáneas, especialmente en las sociedades económicamente más desarrolladas, derivan de una creciente dificultad para comunicarse. No se consigue estar juntos y a veces los raros momentos de reunión quedan absorbidos por las imágenes de un televisor. Volver a rezar el Rosario en familia significa introducir en la vida cotidiana otras imágenes muy distintas, las del misterio que salva: la imagen del Redentor, la imagen de su Madre santísima. La familia que reza unida el Rosario reproduce un poco el clima de la casa de Nazaret: Jesús está en el centro, se comparten con él alegrías y dolores, se ponen en sus manos las necesidades y proyectos, se obtienen de él la esperanza y la fuerza para el camino.

    Es hermoso y fructuoso confiar también a esta oración el proceso de crecimiento de los hijos. ¿No es acaso, el Rosario, el itinerario de la vida de Cristo, desde su concepción a la muerte, hasta la resurrección y la gloria? Hoy resulta cada vez más difícil para los padres seguir a los hijos en las diversas etapas de su vida. En la sociedad de la tecnología avanzada, de los medios de comunicación social y de la globalización, todo se ha acelerado, y cada día es mayor la distancia cultural entre las generaciones. Los mensajes de todo tipo y las experiencias más imprevisibles hacen mella pronto en la vida de los chicos y los adolescentes, y a veces es angustioso para los padres afrontar los peligros que corren los hijos. Con frecuencia se encuentran ante desilusiones fuertes, al constatar los fracasos de los hijos ante la seducción de la droga, los atractivos de un hedonismo desenfrenado, las tentaciones de la violencia o las formas tan diferentes del sinsentido y la desesperación.

   Rezar con el Rosario por los hijos, y mejor aún, con los hijos, educándolos desde su tierna edad para este momento cotidiano de «intervalo de oración» de la familia, no es ciertamente la solución de todos los problemas, pero es una ayuda espiritual que no se debe minimizar. Se puede objetar que el Rosario parece una oración poco adecuada para los gustos de los chicos y los jóvenes de hoy. Pero quizás esta objeción se basa en un modo poco esmerado de rezarlo. Por otra parte, salvando su estructura fundamental, nada impide que, para ellos, el rezo del Rosario –tanto en familia como en los grupos– se enriquezca con oportunas aportaciones simbólicas y prácticas, que favorezcan su comprensión y valorización. ¿Por qué no probarlo? Una pastoral juvenil no derrotista, apasionada y creativa –¡las Jornadas Mundiales de la Juventud han dado buena prueba de ello!– es capaz de dar, con la ayuda de Dios, pasos verdaderamente significativos. Si el Rosario se presenta bien, estoy seguro de que los jóvenes mismos serán capaces de sorprender una vez más a los adultos, haciendo propia esta oración y recitándola con el entusiasmo típico de su edad" JUAN PABLO II Extracto de la Carta Apostólica Rosarium Virginis Mariae

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A mí me lo han hecho antes

Un manifestante laicista increpa a una peregrina de la JMJ de Madrid en la Puerta del Sol el 17 de Agosto de 2011

                "Si el mundo os odia sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros. Si fuérais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo, por eso os odia el mundo.

               Acordáos de la palabra que os he dicho: El siervo no es más que su señor. Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros; si han guardado mi Palabra, también la vuestra guardarán. Pero todo esto os lo harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado" Jn 15, 18-21

El sumo sacerdote Caifás increpa a Cristo en el Sanedrín la madrugada de la Pascua del año 33
 

La oración



      "Todos los hombres son pobres. Pero no todos reconocen por igual su indigencia. La oración les hace entrar en la cuenta de esa indigencia. La oración no enseña nada a Dios, que conoce nuestras necesidades antes incluso de nuestro nacimiento. Tampoco tiene por meta el rendir a Dios, en el sentido estricto de la palabra, y de empujarle a darnos hoy lo que parecía que nos negaba ayer. Dios no cambia de idea. Lo que la oración cristiana consigue es doblegar el orgullo, la soberbia del hombre, que cierra el paso a la gracia como una persiana cierra una habitación a la entrada de la luz" GEORGES HUBER Mi Ángel marchará delante de ti. Cuadernos Palabra (2005)

Dios elige a unos pocos para salvar a todos

  Nuestra vida es como una parcela rodeada de otros tantos terrenos/personas. No somos propietarios de ella. Nos la ha dado Dios en usufructo, para trabajarla y sacar de ella los mejores frutos. Pero Él, el Señor de las tierras/vidas, también ha elegido unas cuantas parcelas que quiere trabajar personalmente. Y para ello ha enviado a su Hijo, Jesucristo, para trabajarlas cada día. Pero ¿por qué unas y no otras? Ese es el misterio de la Elección, que no tiene respuesta aquí en nuestra vida terrena. Jesús llega todos los días a esos campos, llama a la puerta y espera a que le abran. Cuando pasa, Él trabaja las parcelas. Cultiva, poda y limpia las plantas y riega los jardines. Así todos los días. De manera que, con el tiempo, las parcelas en las que Él entra habitualmente acaban siendo campos y jardines frondosos que destacan en medio de las demás parcelas (ver foto de arriba) 

  Visto sólo así, a primera vista, podria entenderse que la Elección de Dios sobre unos pocos es una discriminación por cuanto hay muchos que se quedan "apartados" de Su favor y "condenados". En mi vida me he encontrado muchos ¿cristianos? que se quejan de este supuesto favoritismo (sin saber que ellos mismos también han sido elegidos) Pero la realidad de la Elección no es tal discriminación, sino más bien todo lo contrario. Dios quiere salvar a todos y en ese proceso sigue una "pedagogía" peculiar. Ante todo, la Elección no la impone, ya que el hombre siempre es libre para aceptarla. Cuando cada mañana Jesús llama a la puerta de la parcela puede encontrarse con que muchos de los elegidos le den con la puerta en las narices. 

  En segundo lugar, la Elección pretende salvar a todos. Cuando Dios envia a su Hijo a un campo lo hace para que los vecinos que viven en los alrededores puedan observar la belleza de su trabajo en él, admiren la frondosidad y armonia de sus cultivos. En definitiva, que los vecinos puedan comprobar que el Reino de Dios ha llegado ya. Que puedan creer en Dios, viendo sus frutos en otros.

Pero ¿con qué fin? Para que se salven todos. Los elegidos y sus vecinos. Para que el día que llegue el juicio particular, después de la muerte, los vecinos puedan aceptar el amor del Padre y pasar a la morada que les ha preparado. Y todo ello, sin haber sido elegidos. Simplemente, por creer en Él y aceptar su Amor. Así, al poner a cristianos a su lado, Dios también los eligió a ellos. 

  Pero esta Elección va mucho más allá. Los vecinos "admirados" del trabajo del Hijo de Dios también pueden pedir al Señor de las tierras que envíe a Su Hijo a su parcela para que las trabaje. Si es así, el Señor, gustosamente, también les enviará al Jardinero a sus tierras para que disfruten ya aquí, en vida, de los frutos del Reino. Porque, como hemos dicho, su intención es que todos se salven. Pero siempre respetando la libertad del hombre.

  "Vuestra vida no les pertenece sino que es un don con el cual ustedes deben llevar gozo a otros y conducirlos a la vida eterna" Mensaje de la Virgen en Medjugorje el día de Navidad de 1992

   "Una cosa es evidente: Dios elige. Analizar racionalmente las causas de la elección es imposible, es un misterio. Pero no elige para excluir a los demás, sino para llegar a unos por medio de otros" BENEDICTO XVI